Excelencia: El valor de la transformación constante

En Corporación AG, nos distinguimos por el compromiso con nuestros valores y la ética empresarial. Uno de ellos, «Buscamos ser los mejores día a día», enmarca un recurso de suma importancia para alcanzar la excelencia en todas nuestras operaciones.

Para Rodolfo Guzmán, nuestro director de Recursos Humanos, la esencia de una compañía radica en sus valores y estos definen su personalidad, pues son el punto de partida de los procesos, sistemas y decisiones.

La búsqueda por ser mejores cada día lleva a otra cualidad que manda a estar en constante desarrollo: la excelencia.

La importancia de nuestros valores es que nos dictan la forma de gestionar nuestros procesos y esto provoca la creación de una cultura de ética que se convierte en un símbolo para fortalecer lo que somos como compañía. Cuando decimos que queremos ser excelentes lo reflejamos en nuestros procesos de calidad y de búsqueda de talento.

Lo más interesante de nuestro valor: «Buscamos ser los mejores día a día», radica en el pensamiento que se tenga como individuo, un pensamiento de crecimiento y de aprendizaje, tanto para la empresa como personal. No podemos mejorar cuando creemos que lo sabemos todo. La punta del iceberg de ese valor es mejorar lo que hacemos, tener la mentalidad de crecimiento, ya que no existe excelencia en un pensamiento estático.

La excelencia la vivimos en Corporación AG desde tres vectores, el primero en la creación de nuestros productos de calidad; el segundo, a nivel de personas, nos enfocamos en una cultura meritocrática y premiar el talento basado en resultados; y el tercer vector, es hacia la gestión del negocio, es el crecimiento dentro de la empresa, retarnos a hacer mayores volúmenes, márgenes y sanidad financiera, mejorar el servicio al cliente.

«Todos los valores son importantes y tienen una razón de ser, pero este le deja a la corporación la capacidad de evolucionar y no ser estática, este valor nos permite mejorar, innovar y transformarse constantemente. El desafío más grande de las compañías es captar las conductas, habilidades y mentalidades a nivel individual, de traer personas que sumen», destacó Guzmán.

Un buen liderazgo conduce a la excelencia

La credibilidad de una corporación radica en la forma en que se gestiona el día a día, un buen liderazgo es fundamental para lograr la excelencia. Nuestros líderes se caracterizan por su capacidad para inspirar, motivar y guiar a sus equipos hacia la consecución de metas y resultados sobresalientes.

En Corporación AG vivimos nuestros valores, un líder que no vive un valor puede generar un deterioro, es importante en cómo actúa; conforme se va subiendo en el nivel jerárquico, la responsabilidad es más grande, por el ejemplo que debe dar. El rol de un líder es crítico cuando se habla de valores, si un equipo de trabajo tiene la percepción de que un valor no tiene importancia no será parte de su cultura laboral. Hay que observar primero a los líderes y sus comportamientos.

Los líderes deben enseñar con el ejemplo. Hay muchos modelos de liderazgo, uno de los más efectivos es el que se conoce como «Tone from the top», sobre cuatro elementos que un líder debería tener. Esta evaluación inicia con el líder en sí, abordando luego otros temas como recompensa, participación y comunicación.

Es importante saber que no se trata de transformar a las personas dentro de la compañía, sino buscar a las personas que tienen esas características de desarrollo, y mejora continua, para potenciar esas conductas.

Toma importancia el desarrollo de las «power skills», las cuales se dividen en competencias duras y competencias suaves. Por lo general, el 80% del proceso de selección de talento se encamina a las competencias duras, las cuales dejan fuera las cualidades de liderazgo, de influencia o de comunicación clara. Y es vital encontrar un balance entre el desarrollo de ambas, el de competencias duras, pero también desarrollar las competencias suaves, entre ellas el liderazgo.
Las «power skills» son las que verdaderamente potencian la capacidad de crecimiento de una corporación.

«El liderazgo individual es de los mayores desafíos, en todas las esferas de la sociedad. El liderazgo individual juega un papel importante, si yo quiero tener una cultura de seguridad tengo que ver que hago «yo» y no qué hace la corporación por mí. Qué tengo que hacer «yo» para mejorar mi círculo de actividad», enfatizó nuestro director Rodolfo Guzmán.

El aprendizaje más importante es la capacidad de mejora continua; y si pensamos en mejora continua nos deja la capacidad de innovar y mejorar los productos, generar sostenibilidad en distintas áreas en busca de lo mejor. Nos deja la capacidad de mejorar el talento, de generar e ir aprendiendo mejores formas de gestionar la cultura organizacional.